PROTEÍNA TEXTURIZADA DE SOYA PROTOVEG®

DEFINICIÓN

Producto obtenido de hojuelas de soya desgrasadas some­tidas a un proceso de extrusión.

FUNCIONALlDAD

Por su elevado contenido proteico, PROTOVEG resulta ideal para la elaboración de embutidos y guisados de todo tipo (albóndigas, salpicón, picadillo, hamburguesas, pozole, ceviches, etc.).

VARIEDADES:

Protoveg Gdo. IN, Pronutri, Pronutri Grande, Protoveg Gdo. I Rojo.

FORMA DE USO

Se recomienda utilizar la proteína de soya texturizada en la elaboración de embutidos (chorizos, salchichas, jamones) y de guisados varios, entre otros.

El TEXTURIZADO PROTOVEG® primero se debe humectar, después eliminar el exceso de agua y estará listo para cocinarse.

BENEFICIOS A LA SALUD

La SOYA es una leguminosa con un excelente valor nutri­tivo. Contiene cantidades considerables de fibra, pequeñas porciones de grasa saturada y por su origen vegetal no con­tiene colesterol. Dada la naturaleza de la PROTEÍNA DE SOYA, provee la mayoría de los aminoácidos indispensables para el organismo además, contiene hierro, calcio y varias vitaminas.

La SOYA contiene fotoquímicos, compuestos que incluyen las isoflavonas. Estos fotoquímicos son considerados como no nutritivos, pero actúan como estrógenos débiles, las cuales son hormonas que nuestro cuerpo produce y requiere para un correcto crecimiento y desarrollo.

Las investigaciones indican que la PROTEÍNA DE SOYA puede reducir el colesterol sanguí­neo hasta en un 15%. El colesterol unido a la LDL (lipoproteína de baja densidad) se denomina “colesterol malo” porque se deposita en el interior de las arterias causando su estrechamiento, por lo que una dieta adecuada que incluya SOYA, ayuda a la moderación de la presión arterial y la concentración de colesterol en la sangre.

La PROTEÍNA DE SOYA reduce el riesgo de enfermedades del corazón y mejora la respuesta de dilatación de las arterias (haciéndolas menos estrechas) aún cuando ya exista placa formada, también mejora la función de los vasos sanguíneos en general y previene la generación de coágulos. El consumo de SOYA aumenta la excreción de bilis favoreciendo que se elimine el colesterol del organismo.

La ingestión de PROTEINA DE SOYA reduce la producción de LDL mientras que mantiene o incrementa el HDL. Las saponinas, el ácido fítico y la isoflavona ginesteína, tienen propiedades hipocolestemiantes (reducen la grasa en sangre). La acción antioxidante de la SOYA impide la formación de placas en las arterias.

La FDA (Food and Drugs Administration) y la AHA (American Heart Association) dicen que las dietas bajas en grasas saturadas y en colesterol, que incluyan 25 g. de proteína de soya al día, pueden reducir el riesgo de enfermedades del corazón.

CÁNCER

Investigaciones recientes han demostrado que la SOYA y sus componen­tes actúan en diferentes formas para prevenir el cáncer: como estróge­nos y antiestrógenos, inhibidores de enzimas, antioxidantes y estimulan­tes del sistema inmunológico. Los compuestos de la SOYA que actúan como estrógenos son determinantes en la prevención de cáncer de mama.

Las isoflavonas de la SOYA son un agente especial debido a que actúan como estrógenos débiles y compiten con los estrógenos “fuertes” redu­ciendo los efectos negativos de la hormona.

Los compuestos de la SOYA también previenen el cáncer actuando como antioxidantes. La genisteína inhibe el desarrollo de las células del cáncer de próstata. El fitosterol parece prevenir el cáncer de colon también por inhibición de la proliferación celular. La SOYA también se considera anticancerígeno por la estimulación del sistema inmunológico.

HUESOS

Los dos factores significativos que contribuyen a la osteoporosis son que el calcio no es absorbido efectivamente y que las células particu­lares, llamadas osteoclastos, desmineralizan el hueso, estos son síntomas causados por la edad y la deficiencia hormonal. Los alimentos con alto contenido en proteína aumentan la excreción de calcio en la orina, sin embargo, con una dieta basada en SOYA se pierden meno­res cantidades de calcio en la orina, en comparación con dietas a base de proteína de origen animal. Los estudios realizados en este sentido demuestran también el hecho de que las isoflavonas de la SOYA suprimen la degradación del hueso interactuando con los osteoclastos. La PROTEÍNA DE SOYA promueve un balance de calcio apropiado.

MENOPAUSIA

En la medida que el ovario disminuye su función, produce menor cantidad de estrógenos lo que se asocia a efectos tales como la presencia de “bochornos”. Se ha asociado la disminución de este padecimiento a la ingesta de SOYA (25 g. de PROTEÍNA DE SOYA al día).